diumenge, 7 de novembre de 2010

Suma de sueños: Koldo Aldai

"He pasado toda mi vida persiguiendo el sueño americano", ha afirmado satisfecho John Boehner, líder republicano, nada más conocer los resultados de las recientes elecciones legislativas en su país.

El mayor problema de este mundo son los sueños estrechos, limitados, individuales… como los de quien presidirá, con mucha probabilidad, el futuro Congreso de los Estados Unidos. A la postre el significado de una apuesta política y social se basa en las personas que somos capaces de incluir en nuestros sueños. Podemos incluir a los de nuestro color de fútbol, a los de nuestra sociedad gastronómica o club de ocio. Podemos ser más generosos e incluir también a los de nuestra ciudad y región, por qué no también a los de nuestro país…, sin embargo será preciso que empiece a imperar ese sueño en el que por fin somos capaces de incluir, sin reserva alguna, al conjunto de la humanidad.

El desarrollo de los medios de comunicación y locomoción, así como la manifestación de serios desafíos globales, han sido determinantes para ensanchar esos sueños, para desear incluir en su seno a más humanos, cualquiera que sea su raza, su color, su credo o condición social. El congresista republicano debería saber que nuestro planeta no puede albergar 6.000 millones de sueños americanos, pues para ello necesitaríamos varios planetas.

Hay quien sí entendió esta simple ecuación y trató de ubicar debidamente el sueño americano en el contexto de un mundo solidario. Este hombre ha querido ampliar el sueño americano a 32 millones de súbditos que hasta el presente no tenían ninguna cobertura sanitaria, ha querido poner freno a la voracidad de unos mercados jamás satisfechos con sus obscenas ganancias, ha tratado de dar dignidad y merecida ciudadanía a 11 millones de inmigrantes, ha tratado de sustituir la política de agresión en el exterior por la política de entendimiento, ha puesto cordura, diálogo y encuentro allí donde había imposición de “pax americana”… Pero a Obama no le han restado poder sólo los republicanos y su “Tea party”, que aprovechan la ola de la crisis para hundir al presidente de la esperanza. A Obama le han combatido, con no menos fiereza, las avanzadillas apresuradas, los de la utopía aquí y ahora, los del todo o nada, los que ignoran la ley de evolución y por lo tanto desconocen que los cambios en la conciencia humana jamás pueden operar de un momento a otro. Las aún tímidas medidas sociales puertas adentro y conciliadoras hacia fuera, del primer presidente de color ya han generado la remontada republicana. Imaginemos qué hubiera ocurrido si hubiera ido más lejos.

¿Qué dirán las impacientes fuerzas de progreso que no han escatimado acoso al primer mandatario de los Estados Unidos, cuando, con el avance republicano, la sanidad vuelva a ser privativa de la clase media adinerada, cuando los inmigrantes se vean de nuevo condenados a la clandestinidad, cuando ya nadie ponga freno a la avaricia desmedida de unos mercados descontrolados, cuando se calienten los motores para nuevas e interminables guerras en lejanos desiertos que azucen sentimientos patrios y permitan vender armas más al por mayor...?

¿Qué dirá el radicalismo exigente que de tanto tumbar a quienes osan ocupar poder, tumban también a quien porta toda la esperanza que hoy es capaz de abrigar el pueblo norteamericano? Los líderes sudamericanos que han abrazado “fraternalmente” a un Mahmud Ahmadineyad que lapida mujeres inocentes hasta la muerte, no han recibido para nada las críticas severas que se han clavado en Barack Obama, desde el mismo instante que ocupó la Casa Blanca.

Cada vez hay menos cielo para los sueños personales, nacionales, sobre todo cuando opacan, cuando anulan el sueño colectivo, planetario. John Boehner, al frente del Congreso, quiere asegurar su sueño de élite, su vida acomodada, su prestigioso country club de Ohio. Pero su sueño americano colisiona frontalmente con el de cientos de millones de seres humanos de alcanzar lo imprescindible para vivir con dignidad. John Boehner no parece saber que su modo de vida americano no es sostenible, que para que él disfrute de toda suerte de lujos, hay otros que han de padecer miseria o incluso morir de hambre. A estas alturas los sueños ya no pueden colisionar, hemos de soñar todos en la misma dirección. Algo andará siempre mal mientras que el sueño americano, no comience a ser también el sueño planetario.

Nadie se lleve a engaños. No ha muerto el “Yes, we can”. Obama puede incluso perder las próximas presidenciales, pero ya nadie podrá desactivar el “juntos podemos”. Jamás olvidaremos su enorme tributo al avance de la conciencia colectiva. Más allá de sus logros en política nacional, el gran legado universal de este político inteligente y noble ha sido el de devolver el poder de transformación a la ciudadanía. “Yes, we can”, no es ideología, ni siquiera es el mantram del presidente de los EEUU, es ya la clave de todas las fuerzas de la esperanza de cualquier latitud, de quienes tenemos no sólo un sueño vasco, español, europeo, americano..., sino también por fin planetario.

Nosotros nos pasaremos también la vida persiguiendo ese sueño planetario, porque sólo concebimos el bienestar de nuestras familias, de nuestros barrios y pueblos, de nuestras naciones en el marco de una humanidad por fin fraterna y solidaria que come, canta, ríe, goza de pizarras, salud y libertades, tiene agua en lo profundo de sus pozos y tiene una estrella común en lo alto de los cielos.

No, no es un competir de sueños, no es una carrera de tenacidad, entre otras cosas porque el tiempo puede acabarse. Es un esfuerzo de concientización, es alcanzar la elemental premisa de que la felicidad es tema global, colectivo, de que los sueños pueden complementarse, sumar, pero nunca, nunca ya más restarse los unos a los otros. Por favor, té suave, ligero y sueños anchos para todos/as.

Koldo Aldai

Per a pensar un minut (25)

BENVINGUDA A BENET XVI

Jo que només volia la pau d’una capella i una biblioteca,
i afinar la meva raó fins a la Raó de Déu,
voltat de paraules de teòlegs i de místics,
i ser només pensament i pregària,
em trobo ara, aquí, voltat de la bellesa salvatge i grandiosa
d’aquest temple desmesurat i únic,
i recordo els boscos de la meva infantesa,
com si les branques dels arbres s’haguessin fet
tan fortes i desafiadores que sostinguessin el cel
com aquestes columnes ramificades sostenen, aquí, la volta.
M’oblido del pes dels aplaudiments, afalacs i reverències,
de l’esterilitat de debats que només busquen el poder
i no la veritat,
i deixo gronxar l’ànima en la música
i en el vertigen de les torres altíssimes,
aclaparadores com el lloc on la història m’ha posat.
I espero el moment del sermó,
sense saber què n’escoltaran ni de què servirà.
Si creus que ja ho saps tot
o que no pots saber res més,
¿de què serveix que et parlin de Déu?
Paraules, paraules.
Però no sóc pas jo qui sap on van les paraules:
jo sembro, escampo, ofereixo i prego.
Envejo els artistes, la fe d’aquest arquitecte
arrauxat i savi que va saber convertir
una trencadissa d’objectes en una bellesa nova i perdurable.
I mentre la música se m’enduu, i la multitud m’escruta,
i els teleobjectius busquen en el meu rostre
un indici de ganyota, de cansament o de badall,
prego per saber fer com ell:
reunir, en un sentit nou, tantes ànimes trencades,
invitar-les a una altura impetuosa,
a una bellesa que canti i explori la glòria de Déu,
a ser un recer obert a tothom.
Per això sóc aquí, avui,
fatigat, feliç, atònit,
en la consagració d’aquest temple.

David Jou i Mirabent

dimarts, 2 de novembre de 2010

L'espiritualitat d'Antoni Gaudí

Antoni Gaudí va ser un contemplatiu de la realitat. Pel fet d'estar malalt des de petit, va passar Ilargues hores en solitud i silenci contemplant la natura i interioritzant les seves llicons. Aquest habit contemplatiu el va acompanyar tota la vida. EII deia que aprenia en el Ilibre obert de la natura: "Aquest arbre proper al meu obrador: aquest és el meu mestre!". L'escultor japonés Etsuro Sotoo, que treballa des de fa trenta anys al temple de la Sagrada Família, diu que els campanars del temple s'inspiren en una herba que floreix en el camp de Tarragona que s'anomena "ungla de gat" i que Gaudí va poder contemplar Ilargament. Gaudí era ben conscient que cada vegada que posava una pedra privava a I'herba de créixer en aquell mateix Iloc, i als animalons de viure-hi. Per aixo glorificava les herbes del lloc en els pinacles de I'absis i els animals que corrien per allí, com les sargantanes o els cargols.

Aquesta contemplació de la naturalesa el va portar a interessar-se per la figura de sant Francesc d'Assís. Fins a sant Francesc, per als filósofs la natura era només una aparenca: el Pobrissó la va tractar com a una realitat fraternal. Per aixo deia: Germa sol, germana Iluna ... Per aixo lloava el que eren els quatre elements basics per a I'antiguitat: I'aire, I'aigua, el foc i la terra. A la taçana de la Gloria (encara no realitzada) hi intervindran tots: I'aire (els núvols amb el Credo in unum Deum), I'aigua (els quatre grans sortidors que recordaran els quatre rius del paradís), el foc (el triple teier en flames), i la terra que tot ho sustenta (que sera una plataforma que cobrirá un túnel per damunt del carrer de Mallorca i que determinara un espai subterrani, I'inframón o els inferns). Gaudí va dir que "en la mística, Verdaguer [de qui era rnolt amic] és gerrnà de sant Francesc d'Assís". L'arquitecte va fer el projecte de I'edifici de les missions franciscanes a Tanqer, que no es va arribar a realitzar i que, segons rnossen Francesc Camprubí, fou un precursor de la Sagrada Família.

Tota I'arquitectura de Gaudí és al-leqórica: la tacana del Naixement és talment un poema verdagueria fet pedra, la de la Passió és el Cantic Espiritual de sant Joan de la Creu. L'edifici de les teresianes de Ganduxer el va dissenyar a partir de la lectura de las Las Moradas del Castillo interior, I'últim llibre de santa Teresa de Jesús. A la cripta de I'església de la Colonia Güell hi va posar unes columnes inclinades de pedra basáltica a penes desbastades, per complir amb el mandat delllibre de l'Exode: "En cas d'aixecar-me un altar de pedres, no les posaras tallades, perque en manejar el ferro al damunt, ja les has profanades" (Ex 20,25). Igualment en I'arquitectura civil: el palau Güell és un homenatge al seu mecenes Eusebi Güell que va cornencar amb uns orígens foscos (els soterranis del palau) i va acabar essent un veritable senyor (les xemeneies de trencadís del terrat). El jardí de la Finca Güell, a I'actual Palau de Pedralbes, és la recreació del rnitològic jardí de les Hespérides, amb el drac de la reixa, el taronger d'antimoni i els arbres que evoca rnossen Cinto en l'Atlantida, en homenatge a Antonio López, el marques de Comillas. La Pedrera és la plasmació petria del poema l'Atlantida de rnossen Cinto, una peanya a la Mare de Déu del Roser (que no es va arribar a col-locar) i també un homenatge als seus propietaris, uns americanos, els Guardiola-Segimon.

Antoni Gaudí va estimar la litúrgia. Va participar del primer Congrés Litúrgic de Montserrat (1915), un fruit precoc del moviment litúrgic belga. Per encarrec del seu amic el bisbe Campins, va restaurar la Catedral de Palma de Mallorca i hi va assajar solucions que després usaria a la Sagrada Família. Gaudí va dir: "la litúrgia cristiana ens dóna llicons de la més delicada estetica pura ( ... ). Cal observar I'ús que la litúrgia fa de la Ilum, la qual és la base de tota ornamentació, puix que d'ella neixen els diferents colors en els quals es descompon".

La propera dedicació del temple de la Sagrada Família pel papa Benet XVI serà una ocasió privilegiada per donar a conèixer arreu del món la figura i I'obra de "I'arquitecte de Déu", que deia que treballava per a un client que "no té pressa". JAUME AYMAR